El ser madre es una tarea ardua y se podría tratar como “trabajo de tiempo
completo” para una mujer, pero qué pasa si a esta le sumamos el laborar para
una empresa; es decir trabajar por remuneración. Muchas madres viven esta
situación con intención única de progresar y dar mejor vida a sus hijos.
Al llegar el rotundo cambio que trajo consigo la pandemia del COVID-19,
llega la implantación del trabajo remoto consigo y sin duda alguna una nueva
vida para estas. El nuevo espacio de trabajo, las nuevas obligaciones, ocio y
convivencia, sin contar el hecho de que los hijos de las mismas presenten clase
remotas. Hizo que haya encuestas que se detecte que las madres que teletrabajan
presenten mayores niveles de estrés y ansiedad, e inclusive depresión; más de
lo que los padres que teletrabajan. Analicemos los casos en lo que los hijos
estén en el rango de edad 0-3 años, al ser un niño pequeño, depende al 100% que
alguien lo cuide y este alguien vendría a ser la madre ya que ahora no puede
usar el ir a trabajar “vía de escape” sería como tener 2 trabajos en un mismo
especio. Caso que, si los hijos vayan a la escuela inicial o primaria, estos al
terminar la jornada generalmente buscan ayuda para sus tareas y ahí entra la
madre. Caso si fuera un niño con educación secundaria o superior el uso de una
laptop o herramienta electrónica en general para llevar a cabo esto podría
generar un gasto adicional inesperado o la incomodidad de irlo compartiendo (es
casi imposible que haya un orden de uso).
Aunque posiblemente todas estas tareas tranquilamente lo pueden hacer un
varón, el padre. Sabemos que la brecha social aún es amplia en nuestro contexto
y todas estas responsabilidades generalmente caen sobre la madre. Por eso tomar
conciencia, y buscar ser un apoyo en casa para estas mujeres fuertes y
trabajadoras.
Comentarios
Publicar un comentario